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    La falta de confianza en sus capacidades puede ser la mayor barrera que los Virgo deban superar para alcanzar la felicidad en las relaciones de pareja. A menudo se preguntan por qué los demás querría pasar tiempo con ellos, Esta modestia o humildad mal entendida puede resultar enternecedora, especialmente en un virgo joven, pero con el paso del tiempo, y si el problema persiste, podría ocasionar otros muchos problemas. Por consiguiente, es fundamental que los virgo aprendan a quererse más ya que, si no lo hacen, no habrá suficiente amor, afecto o halagos que valgan para convencerles de que son personas dignas de ser amadas.
    Harían bien en controlar la tendencia a criticar a sus parejas. Hablando de los aspectos físicos del amor, es posible que sus parejas sospechen que los virgo siempre se reservan algo.
    Esto es debido a que una parte de ellos siempre permanece intocable, y es precisamente en este misterio donde reside su atractivo sexual. Ahora bien, también puede impedir que se expresen plenamente y que se sientan satisfechos sexual y emocionalmente. Aprender a relajarse en compañía de su pareja y permitir que se les quiera por lo que son, con verrugas y todo, es la clave para que alcancen la felicidad en el amor y, por extensión, en la vida.

    Virgo y la vida en pareja

    De por sí, las personas que han nacido bajo el signo de Virgo son complicadas en sus relaciones de pareja y en sus relaciones eventuales; ya hemos visto en la seducción lo rebuscados que llegan a ser.
    Todo ello es debido a su timidez sentimental y pudor sexual, que les impide decir abiertamente cuando aman que desean mantener una relación, y eso generalmente no cambia durante el noviazgo o la relación de pareja.
    Es posible que no transmitan su amor verbalmente, porque lo dan ya por sentado y evidentemente, guardarán mucho las formas, cuando tengan público delante.
    Son el prototipo de personas que disimulan su amor, sin embargo, no pueden disimular su gran apetencia de vida social.
    Posiblemente los Virgo son los que mejor se adaptan en las relaciones de grupos de amistad.
    Si en ese grupo hallan su pareja, difícilmente tendrán claro qué papel quieren que juegue esa persona, si el de amante o el de amigo.
    Hay un hecho curioso dentro del comportamiento de Virgo y es que pese a su pudor sexual, pese a su timidez, pese a sus miedos, logran meterse en grandes líos en que el adulterio o la infidelidad son los grandes protagonistas, eso sí, la mayoría de las veces sin saber exactamente cómo se han metido en una situación que nunca pensaron pudiera ocurrir y de la que no saben salir.

    Virgo, el matrimonio y la convivencia

    Si a pesar de su timidez y poco diálogo, logran tener una pareja estable, las cosas no cambiarán mucho más en el hogar.
    Su función será la de estar, pero en un segundo plano, apoyando y ayudando a los demás pero con pocas responsabilidades directas, o sea que permite que su pareja lleve mayormente el timón del hogar.
    En el aspecto de la convivencia, podríamos decir que Virgo es de los que cree que pese al matrimonio, no siempre son necesarias dos personas en la que una de ellas puede solventarlo casi todo, por eso para convivir con ellos hay que dejarlos un poco de lado.
    Esto mismo ocurrirá si deciden tener hijos, cosa que pensarán largamente. No se puede decir que los Virgo lleven de forma excelente la paternidad o la maternidad, simplemente la llevan, eso sí con cierta rutina filosófica.
    Los hijos son un integrante más del mundo que les rodea y su comportamiento con ellos no es ni mejor ni peor.
    Por otra parte, esa tendencia de los Virgo a disimular el amor, crea malos entendidos entre los hijos, que ven a sus progenitores como seres autoritarios sin ninguna sensibilidad. Sin embargo, pese a este aspecto negativo, el amor interno les lleva a tener una gran responsabilidad.
    Educan a los hijos con integridad y son críticos en todos sus comportamientos. Transmiten el pudor sexual a sus hijos, hasta el punto de que procuran que sea lo antes posible el que aprendan a bañarse solos.

    Vida íntima de Virgo

    Los terremotos se suceden unos a otros. Los dolores de estómago, de cabeza y de articulaciones aparecen de improviso. La suciedad parece tomar vida.
    Así de exagerado o quizá un poco menos puede ser un Virgo mentalmente hablando a la hora de pasar a la práctica.
    Claro que Virgo es un signo que practica el sexo, pero por norma general, menos que el resto. Claro que es un signo que desea a las otras personas, pero el suyo puede ser un deseo sexual más mental que físico, pues prefieren deleitarse con la imaginación del «qué pasaría si»… que no poniendo «eso» en práctica.
    También hay otro motivo para esta pasividad: el cansancio. Independientemente de la edad, Virgo se cansa de sólo pensar lo que tiene que hacer y también se desanima, en especial, cuando surgen sus conflictos y comienza a pensar en si sabrá o no estar a la altura de las circunstancias, en si sabrá o no disimular la monotonía del acto sexual, pues incluso las iniciativas, en el caso de producirse, por parte de la otra persona claro, serán siempre dubitativas para el nativo, pudiendo llegar a aterrarle por no saber qué va a pasar y si eso es correcto y normal o no lo es.
    Ciertamente la convivencia sexual con un Virgo es algo que requiere mucha paciencia, mucho trato y mucho tiempo. La clave del éxito, consistiría en avanzar poco a poco, muy lentamente hasta que su mente haya imaginado que desea compartir algo real más allá de las redes neuronales.

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