Home / Sueños / La imperiosa presencia del sueño

    El sueño reviste una importancia trascendental. Las funciones de integración y recuperación que desempeña son tan esenciales como nuestras funciones fisiológicas dominantes.

    El sueño apura, en efecto, los conceptos y los acontecimientos inscritos en el repertorio de la memoria inmediata; es más, no cabe la menor duda de que también ha podido intervenir en el proceso de transferencia hacia la memoria a largo término después de que se ha producido la integración de lo útil, lo inofensivo y lo necesario —para evitar toda sobrecarga y facilitar las experiencias vividas ulteriormente—, el rechazo de lo inútil y de lo peligroso.

    Puede concebirse el sueño —y el acto fisiológico de dormir— como una exigencia biológica cuya finalidad primordial es asegurar el dominio funcional del consciente del ser sin que (dada la extraordinaria fragilidad que confiere el sueño al durmiente) la selección natural haya borrado a los hombres del contexto vital.



     
     

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