Leo y el Amor

En el amor, los leo típicos son amorosos y juguetones. Nunca se cansan de oír lo maravillosos que son y son extraordinariamente susceptibles a los halagos. Igualmente, pueden ser inusitadamente sensibles, siendo así que la crítica puede ofenderles con facilidad ya que, en los asuntos del corazón, los leo son muy idealistas. Obtienen gran placer del sexo pero no necesariamente lo disfrutan cuando es apresurado.
Les encanta que les seduzcan con una copa de buen vino, con buena compañía y, desde luego, con cumplidos. Desafortunadamente, y especialmente cuando son jóvenes, los leo tienen la costumbre de enamorarse de la persona equivocada. En todo caso, cuando finalmente encuentra a la persona indicada no suelen descarriarse, siendo fieles y muy leales.
Prefieren tener parejas que sean más tranquilas que ellos, y definitivamente les gusta controlar la relación. Pero esto no siempre es lo mejor para ellos, puesto que a veces son más felices con los desafíos de alguien que no se siente intimidado por sus fingimientos y su constante búsqueda de atención, alguien independiente que preserva sus intereses y sus amistades fuera de la relación.

Leo y la vida en pareja

el signo leo y el amor
Los Leo tienen dos aspectos contradictorios en la relación con su pareja. Si por un lado pueden llegar a idealizar a la pareja, subiéndola a los altares de la comprensión y la estima, por otro pueden convertirse en autoritarios y, a veces, despóticos.
Todo ello tiene un motivo y una razón; es necesario saber llevar bien a un Leo, para ello lo mejor es dejarles un poco de margen de maniobra, para que note que de vez en cuando es él quien toma las decisiones y que si ello no es así, al menos que es él o la Leo quien toma las resoluciones más definitivas e importantes.
Recordemos que casi todos los grandes megalómanos y dictadores son miembros de este signo del Zodíaco.
Los Leo que son personalistas y apasionados, cuando encuentran su media naranja y piensan que quizá con ella puedan llegar a algo más, incluso boda, buscan la perfección en su relación.
Claro que suele ser una perfección permisiva, pues su ego les hace pensar que casi nadie les puede igualar. A cambio de todo ello, al menos temporalmente, ofrecen sinceridad, fidelidad, afecto y regularidad.
Esa búsqueda de la perfección en la pareja, es la que nos hará ver que los Leo, tanto los hombres como las mujeres, siempre van acompañados de parejas elegantes y de gran belleza, aunque esta belleza sea interna, ya que eso forma parte de la necesidad personalista de Leo; tener al lado un compañero o compañera de la que puedan pensar: sabe estar, es como si de un rey se tratase, debe pues tener cerca un rey o una reina merecida, cuya cuna sea además reconocida.

Leo, el matrimonio y la convivencia

La casa, el hogar y el matrimonio, como suele ocurrir también con su puesto de trabajo, son el pequeño reino particular donde habita el nativo Leo, por ello aunque no son demasiado caseros, sí les gustará poder disfrutar de pequeños detalles que demarquen su territorio, de igual manera que su comportamiento en el hogar, tanto si son hombres como mujeres, vendrá reflejado por pequeñas cosas pero de mucho renombre.
En sí, podemos afirmar que la convivencia con un Leo suele ser bastante fácil si él o ella, por poco que participen en la relación matrimonial o en el hogar, en el fondo se sienten útiles e imprescindibles, por lo que puede ser muy peligroso marginarlos, ya que es algo que nunca podrán olvidar.
Estamos ante un signo que, por su peculiar forma de ser, tiene urgente necesidad por procrear, se trata de dejar testimonio de su presencia en el mundo, de mostrar a todos su capacidad de tener hijos y de crear una gran familia. Los hijos se convertirán en su ejército particular, en algo que debe de estar profundamente unido y lidera-do, naturalmente, por ellos.
En otro orden de cosas y ya que abordamos el tema familiar, no podemos olvidar los hijos. Por lo general los nativos del signo son buenos progenitores, magnánimos y capaces de inculcar optimismo a sus hijos. Sin embargo, también tienen incesante necesidad de controlarlos. Así vemos que los Leo, madre o padre, son autoritarios y líderes en la familia, papel que representan como responsables de los hijos traídos a este mundo y como depositarios de una gran tradición familiar.

Vida íntima de Leo

Para los nativos de Leo, el sexo es el mejor deporte de aventura, ya que en sus prácticas amatorias puede conjugar su fuerza, su energía (que precisan canalizar con bastante frecuencia) y su creatividad.
Leo no es un signo especialmente imaginativo en el lecho amatorio, de hecho si la acción se desarrolla como ha previsto o esperado, se contentará con una cierta monotonía a través de los tiempos, sin embargo las cosas deberán hacerse casi siempre como dice el nativo, que por otra parte acostumbra a ser quien tome la iniciativa. Incluso cuando parece que ha sido seducido, el nativo de Leo ya sabía perfectamente que aquello tenía que pasar y cuando ocurra creerá que es porque ha consentido.
Ya que hablamos de un signo de energía, recordemos que el fuego y el rojo son dos aspectos que le marcan mucho.
En el sexo los nacidos bajo Leo derrocharán esa energía por todas partes y valga la pena decir, que no suelen ser del todo silenciosos en sus actos sexuales, pues como al fin y al cabo, parten de la base que el exhibicionismo puede ser una extensión natural de ellos, les va a importar muy poco que todo el vecindario se entere de lo que están haciendo.
El rey y el León deben ser servidos y ello implica tener con ellos y ellas, no sólo mucha paciencia, sino también sumisión en determinados aspectos, pero esta sumisión será aceptada no impuesta, es decir que se sientan servidos, pero a sabiendas que en el fondo dicha práctica no es más que un juego de compartir.

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