Home / Cáncer / Cáncer y el Amor

    Todo indica que los Cáncer poseen amor en grandes cantidades, un amor con el alimentan su relación con los demás. Aunque pueden vivir solos, también es cierto que su vida es mucho más plena y feliz cuando viven en pareja. No obstante, si en efecto viven solos, lo típico es que se rodeen de un círculo de amigos íntimos. En las relaciones sentimentales, son muy cariñosos y prestan todo su apoyo a su pareja, pero este amor y esta devoción pueden resultar asfixiantes. La independencia emocional de los demás, o que ya no les necesiten, es algo que aterra a los cáncer, tanto así que si no aprenden a soltar podrían surgir problemas o producirse situaciones insanas.
    Los nacidos bajo el signo Cáncer responden excelentemente al afecto y la ternura, y cuando se enamoran se enamoran en cuerpo, mente y alma. De corazón romántico, estos individuos siempre antepondrán los intereses de sus seres queridos. Todo esto está muy bien siempre y cuando su dedicación y su afecto sean correspondidos. Ahora bien, si son rechazados pueden retirarse a su caparazón sintiéndose profundamente heridos y vulnerables. El miedo al rechazo puede hacer que se mantengan dentro del caparazón durante más tiempo de lo aconsejable. Aunque tienden a aferrarse a una relación que evidencia síntomas claros de desintegración, también son capaces de apartarse si no se sienten amados y apreciados. Seguidamente buscarán a alguien que esté dispuesto a darles el amor y la compresión que, a su juicio, merecen.

    Cáncer y la vida en pareja

    Pese a su gran sociabilidad y receptibilidad, puede ser un poco difícil entablar una relación con los Cáncer, ya que, dotados de esa gran fantasía e imaginación proyectiva por un lado, por otro, tienden a refugiarse en el pasado, lo que les hace lentos ante el ligue y lo más importante es que se pueden cuestionar si la nueva persona es merecedora de ocupar aquel lugar de tan alto pabellón.
    Por otra parte, muchas veces entienden la nueva relación como un mundo de ensoñación que ya han vivido en su imaginación. Es decir: que esperan a su príncipe azul o a la princesa que hay que rescatar de las garras del dragón.
    Una vez dentro de la relación los Cáncer son unos excelentes compañeros de juerga y diversión. Su oportunismo trabaja más que la intuición a la hora de elegir compañero de relación, que puede ser muy estable y duradero, -mientras no se les pida demasiados sacrificios-, ya que los poseedores de este signo no son propensos a llevar una vida de pareja sacrificada.
    Recordemos que lo suyo es muchas veces hacer el papel de víctimas, porque lo que buscan es una absoluta comprensión.
    El mundo de la pareja con una persona Cáncer debe estar siempre lleno de momentos románticos, e vocativos y de protección; se dice que estos nativos no buscan novios o novias, sino personas que en el futuro sean los padres o madres que los protejan para el resto de su vida.

    Cáncer, el matrimonio y la convivencia

    Llega un día en que Cáncer, tras mucho buscar y comparar con lo establecido, encuentra a esa persona con la que cree que podrá realizar todas sus ilusiones y decide establecer una familia.
    En el momento en que se case o cree un hogar, lo hará a su imagen y semejanza, ya que edificará un mundo personalista, íntimo y acogedor por encima de todo. Un mundo en el que no todas las personas serán bien recibidas, de ahí que la pareja de este signo deba cuidar y mucho a quien lleve a su casa.
    En otro aspecto de cosas, los Cáncer son fértiles por excelencia y muy maternales; eso y el hecho de que den una gran importancia al clima familiar, les hace levantar hogares sólidos y estables que convierten en castillos fortificados para proteger a sus hijos.
    Son propensos a dar afecto continuo a los hijos, algo que por otra parte reclama su naturaleza y que esperarán recibir el día de mañana de sus vástagos.
    Su fantasía y lo mucho que les cuesta crecer y ser adultos, les convierten en excelentes compañeros y compañeras de los hijos, con quienes comparten su vida infantil sin grandes problemas.
    Cáncer es un signo en el que vemos una mayor relación hijos-padres, incluso en el marco de la comunicación, donde tanto en el caso de la madre como en el del padre, nace una gran confidencia entre ambos, una confidencia en la que apenas hay secretos que ocultar, pues es un mundo aparte.

    Vida íntima de Cáncer

    Idílica y de poesía sería la mejor manera de poder resumir cómo va a ser la vida sexual de un Cáncer o al menos lo que necesita.
    Cáncer se entretiene mucho en el antes y en el después en el mundo del sexo. Para un nativo de este signo, la parte central del acto amatorio es una consecución más de ese inicio sugerente, tierno y generalmente apasionado, un previo que preparará con mucha dulzura, buscando saborear cada minuto y cada rincón de su pareja de la forma más delicada posible.
    De igual manera una vez consumado el acto, Cáncer permanecerá junto a la pareja en acto de amor, buscando las caricias, besos y posturas totalmente reconfortantes, provocando incluso llegar al plácido sueño tras el acto sexual.
    Es muy importante en el mundo del sexo que Cáncer no se vea presionado, ni por tiempos ni por situaciones y, mucho menos por preguntas… Hay que dejarles hacer y procurar que en todo momento la relación se desenvuelva dentro de los parámetros de lo natural y espontáneo.
    Un Cáncer que sepa que tiene un tiempo final determinado se pondrá nervioso, encerrándose en sí mismo y abandonando el lecho amatorio; insistimos en lo de lecho pues la extravagancia o los cambios de decorado tampoco son lo suyo. Cáncer funcionará mucho mejor en su casa, al amparo de la luz de unas velas y con una suave música evocativa que en un lugar que no domine bien o conozca poco. Del mismo modo busca lo sencillo y no será bueno sorprenderle con según qué tipo de prendas por provocativas que sean.

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