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    Signo Acuario
    Personas como tú le dan esperanza a la humanidad y hacen que este mundo tenga un futuro mejor. Parece como si hubieras llegado a la Tierra para que los más débiles se sientan reconfortados y los enfermos, atendidos.

    Eres, por sobre todas las cosas, sumamente idealista, amas al prójimo y siempre estás dispuesto a sacrificarte por el bienestar de los demás. Tu comportamiento jamás supone maldad, engaño y mucho menos violencia. Defiendes a toda costa la paz. Tus ideas son muy avanzadas y casi siempre sabes adelantarte a los pensamientos de tu contraparte. Una capacidad extrasensorial te hace captar las cosas con sorprendente claridad y rapidez.

    Además de todas tus cualidades de grandeza, la más notable es que no mides a las personas por lo que tienen, sino por lo que valen, y cuando ayudas, lo haces priorizando a los más pobres y humildes.

    No tienes prejuicios en dejarte ver en compañía de gente de pocos recursos. Estás buscando constantemente soluciones, aunque esto no significa que siempre las encuentres. Sabes muy bien que no eres una persona demasiado práctica. Digamos que a la hora de concretar algo tienes tus propios métodos y leyes, si funcionan o no es otro tema. Otra facultad que posees es la de desconcertar a los que te rodean, nadie sabe bien cómo vas a reaccionar ante una determinada situación.

    En el trabajo, puedes hacer milagros con el tiempo. Desde tardar un día entero en una tarea que cualquiera haría en dos horas hasta realizar en una sola un trabajo que generalmente llevaría veinte.

    Todo depende de tu grado de inspiración. Ante todo, tu labor debe tener un fin útil para los demás y tiene que estar embebida en una gran cantidad de idealismo. No soportas los trabajos rutinarios, pero si no te queda alternativa, los haces más interesantes agregando tu singular toque de creatividad para desestructurarlos. Tu cerebro siempre está generando nuevas ideas y planeando métodos revolucionarios.

    Muchos de estos proyectos nunca se concretarán, pero eso no es algo que te preocupe ya que pensar no te requiere un esfuerzo extraordinario, es tan simple para ti como respirar, algo que haces mecánicamente.

    Por su idealista personalidad, los Acuario no se preocupan en absoluto en perseguir el éxito en los negocios. Es muy difícil verlos en acción en este sentido; se mantienen al margen de todo tipo de especulación, para lo que se precisa una conciencia menos transparente e ideales no tan nobles. El dinero puede causarte muchas sorpresas ya que lo consideras un medio y no un fin. No eres del tipo de personas netamente gastadoras.

    Tampoco conoces la avaricia ni el verdadero valor del dinero. Si lo necesitas por algún motivo específico, recién entonces te preocupas por conseguirlo. Y cuando te sobra enseguida piensas en darle alguna utilidad práctica. Lo ideal sería que recuerdes que a veces pueden aparecer momentos de escasez: procura ahorrar para el futuro.

    Tu salud suele ser buena. Tu punto débil son los tobillos y en menor grado las demás partes de las piernas. Trata de no realizar ejercicios que generen un fuerte impacto sobre las articulaciones. Pese a tener un gran equilibrio mental, a menudo te dejas llevar por las preocupaciones. Debes aprender a evitar que te afecten problemas que sean para ti de tipo secundario. Tu constante preocupación por los demás solo te causará muchas molestias y muy pocas satisfacciones.

    Eres una persona fiel en el amor, muy constante y perfectamente capacitada para alcanzar momentos de gran felicidad. Quizás tu gran aprecio por la libertad te pida de vez en cuando romper las cadenas que te atan a la persona que amas. No le hagas caso porque entre la infidelidad o una relación de amor verdadero, siempre vas a terminar eligiendo en base a tu ética, aunque con ello pierdas un poco de la cómoda sensación que te da la independencia. Tu forma de entender el amor también refleja tu personalidad desinteresada. Supones que debe ser una cuestión universal para todos y prestas más atención a la felicidad ajena que a la propia. Ves a tu pareja como un ser inmaterial, como si fuera un conjunto de virtudes carente del más mínimo defecto, pero cuando muestra alguna de las muchas debilidades que todos poseemos te sientes frustrado y crees que fuiste engañado. Esa exigencia no parte del egoísmo sino del afán de perfección que deseas también para los demás.